miércoles, 19 de septiembre de 2007

A Rumimumi, Cristina Armunia Berges

Diera el cielo y todo lo que tengo,
mi mundo completo por ti;
tú ahora parte de mis sueños,
tú ahora dentro de mí.
¿Cómo pagar esta deuda?,
fíame tu corazón;
déjame que te compense,
yo te regalo todo mi amor.
Da igual que no deje de llover
y que sólo el gris nos envuelva,
da igual que el cielo llore
porque tú haces que me pierda.
Y me olvido del olvido,
y te quiero más a cada segundo;
me rio hasta de lo malo,
tú eres mi nuevo mundo.
Quisiera llenarme de ti,
no dejar de abrazarte,
así, cuando estés lejos,
nada me hará olvidarte.
Y sonrío, y disfruto,
como una niña en un parque,
e intento buscar una sensación más fuerte
y no hay nada comparable.
Mi corazón se sale de su órbita
porque ahora es satélite de ti,
te busca y siempre te encuentra,
contigo cerca, no deja de latir.

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